Así lo dice un viejo refrán en Ingles. Pero hoy no hay un pasto mas verde del otro lado. No importa de que lado este, el pasto es amarillo y seco.
Se que es un malestar pasajero, pero no puedo dejar de manifestar mi disconformidad sobre como van las cosas. Es mas, me reuso a contestar mensajes necios y cargados de hipocresía.
Mensajes con excusas poco creíbles o preguntándome como estoy, cuando ya se que mi bienestar no le concierne a esa persona.
Ya estoy cansada de aquellos seres a los que no le importo en lo mas mínimo. Estoy cansada de ser un juguete que se manosea y se olvida hasta que les provoca nuevamente jugar conmigo.
Estoy cansada del juego del cazador y la presa. Me entristece muchísimo los artilugios masculinos para conseguir placer inmediato.
Me da pesar encontrarme sola en una galaxia de estrellas fugaces. Me produce malestar no poder enfrentarlos, mirarlos a los ojos y decirles que ya conozco su juego.
Si solo fuera capaz de decirles a la cara que no estoy dispuesta a jugar con sus reglas. Si tan solo tuviese el coraje de pedirles que se abstengan de desplegar sus abanicos de engaños y falsedades y me dejen en paz...
Sola pero en paz...
Sola pero sin mentiras pululando en mi escasa ingenuidad.
Sola pero con los oídos libres de palabras huecas.
Sola con mi pesadumbre y mi tristeza.
Sola con los latidos huérfanos de mi corazón.
Sola esperando un eco.
Sola esperando una luz.
Sola añorando una caricia tierna, una palabra sincera, un eco certero, un cosquilleo divino...
