Hoy tengo la lengua filosa, las palabras fluyen cargadas de emociones y sin filtro.
Hoy es probable que diga algo que te ofenda, que meta el dedo en la llaga, o que produzca un incendio semantico.
Hoy mi paciencia es corta, mi mirada es aguda y mis oidos intolerantes.
Hoy no es un buen dia para estar a mi lado, tampoco para leerme. Mis dedos son extensiones de mi lengua y pueden tipear rapidamente palabras afiladas. Quizas mi palabra escrita no sea tan dañina como la hablada, quizas el tono sarcastico se pierda entre caracteres y espacios, quizas la ironia se diluya en la tinta electronica.
Hoy mi boca lanza dardos envenenados buscando crear una muralla impenetrable que me resguarde de otra desilusion.
Hoy, como un puercoespin, alzo mis puas y con la mirada cargada de desesperacion te advierto que te quedes a una prudente distancia. No te acerques mas. No quieras entenderme. No intentes domesticarme. No finjas que te importa. Alejate...
