viernes, 11 de septiembre de 2020
Esa cercana intimidad
Viernes por la noche en la cuarentena mas larga del mundo. sin animos de exagerar, hace casi 6 meses que estamos confinados a nuestros hogares.Cumplimos una sentencia sin final por ningun crimen cometido. Es por nuestro bien, dicen, todo sea por la salud, se excusan.
En este contexto, me meto en la cama y busco alguna pelicula que me distraiga...
La historia a grandes rasgos es de una pareja de recien casados que transitan sus primeras semanas de convivencia. Y ahi es donde siento el golpe, como si me hubiesen pegado un masazo en medio de la cara, cayeron todas fichas como si el golpe hubiese sido real y mis dientes se estuviesen desparramando como fichas de domino.
Es la intimidad, la confianza, la complicidad de la pareja.Se conocen tan profundamente, se aman tan intensamente, con una mirada lo dicen todo. Una sola caricia es suficiente para encenderlos. No tienen reparos en experimentar con sus cuerpos, no tienen limites entre ellos, se disfrutan, se saborean. Entre ellos no hay secretos, sus silencios tienen miles de significados, no existe la vergüenza ni el pudor.
Ahi esta el porque estos ultimos 10 años he fallado en formar una pareja. Simplemente no he podido llegar a tener esa cercana intimidad con un hombre. Ellos creen que se trata de cometer sincericidios en una charla de almohada post-coito. Realmente no tienen la mas puta idea.
Desde el momento en que me muerdo la lengua para no preguntar por asuntos que obviamente no me incumben, pero que despiertan mi curiosidad. Hasta ese muro de hielo que levanto cuando veo que sus halos de misterio son omisiones que cometen en favor de sus andanzas.
Simplemente despues de 10 años, aun no he podido volver a experimentar esa complicidad de miradas, borrar las fronteras de los cuerpos, sentir que sincronizamos la libido y que la vida cuando estamos juntos, nos resbala... Simplemente, despues de 10 años, no he vuelto a enamorarme. He llegado a sentir gran afecto por una persona, pero no he vuelto a sentir ese amor que se anuncia con mariposas en el estomago, que te enciende con el mínimo roce, que te pinta ojitos de perrito y te quita la respiracion por un milisegundo.
miércoles, 15 de julio de 2020
Cronicas de la cuarentena
Argentina, 15 de Julio del 2020
Día 118 de cuarentena estricta.
Ya es insoportable mantener esta cuarentena. Estamos hartos del encierro, de que te digan que solo podes salir a abastecerte de alimentos y solamente los días que te corresponde circular según la terminación de tu numero de documento de identidad.
Para ir a ver a mis padres tengo que tramitar un permiso especial y así y todo en cada control me siento como si estuviese haciendo algo ilegal.
Tenemos que usar barbijos tapando nuestra nariz y boca, al hablar se condensa tu respiración dentro del tapabocas y se te moja la cara, se hace difícil respirar y te dan ganas de arrancártelo.
Todos tenemos ojeras, la piel verdosa del encierro. Estamos mas gordos por comer de mas y no hacer casi ejercicio físico.
Cada vez que habla el presidente sentís rabia, impotencia, porque lo único que haces es alargar mas y mas esta prisión domiciliaria. mientras ves en las noticias que los ladrones de guante blanco que se afanaron medio país los sacan de las cárceles y los mandan a sus casas.
Los comercios cierran, las empresas se funden, las multinacionales se van del país y lo único que ves es gente desesperada que no saben como van a levantarse de esta bancarrota.
No se puede hablar con nadie. Tenes aquellos que culpan a este gobierno populista y dicen que esto es una jugada para hacer que quedemos todos en la pobreza y dependamos de sus planes sociales. Y tenes a los otros que dicen que esta crisis es mundial y que tenemos que agradecer que nos cuiden la salud.
Mis días son solamente trabajar y trabajar. De lunes a Viernes lo único que hago es planificar clases, armar presentaciones de powerpoint y hablarle a una pantalla con un software que en su versión gratuita te corta la conexión a los 40 minutos. La única forma de no tener que reiniciar las sesiones de clase es pagando 15 dolares mensuales. Con esta crisis y al precio que esta el dolar en Argentina es un precio demasiado elevado que no me puedo dar el lujo de pagar.
Suelo pasar hasta mas de 12 horas frente a una pantalla. Al final del día mis ojos están colorados y arden, mi espalda y mis hombros parecen una piedra, y mi humor no mejora. Frente al alumnado siempre esta el personaje del payasito que hace chistes e intenta que la clase sea amena, pero en verdad estoy hastiada de arrear a los que no encienden la cámara, los que no quieren hablar y creer que pueden hacer una clase de ingles por chat, a los que tienen una familia ruidosa incapaces de hacer silencio por 80 minutos y se filtran los berrinches de los hermanos, el perro que ladra, la madre con la licuadora, el abuelo mirando las noticias, la novia escuchando música...
Realmente no se cuando va a terminar esta pesadilla, tampoco me imagino que va a ser la nueva normalidad de la que todos hablan. Como sigue esta novela? Que va a pasar con los que perdieron su trabajo? Alguna vez volveremos a ser libres? Si desarrollan una vacuna, sera accesible para todos? Si el virus muta (porque los virus tienen la capacidad de mutar) volveremos a este encierro y locura?
Son muchas preguntas sin respuesta, es ira acumulada, impotencia, hastio, cansancio, agotamiento. Esto de sentirse preso sin haber cometido ningún crimen, estar castigados por nuestro bien. Esa es la nueva normalidad?
Dia 118 de cuarentena estricta... aqui estamos... mas pobres, mas gordos, destrozados psicologicamente, pero con la salud "intacta".
Día 118 de cuarentena estricta.
Ya es insoportable mantener esta cuarentena. Estamos hartos del encierro, de que te digan que solo podes salir a abastecerte de alimentos y solamente los días que te corresponde circular según la terminación de tu numero de documento de identidad.
Para ir a ver a mis padres tengo que tramitar un permiso especial y así y todo en cada control me siento como si estuviese haciendo algo ilegal.
Tenemos que usar barbijos tapando nuestra nariz y boca, al hablar se condensa tu respiración dentro del tapabocas y se te moja la cara, se hace difícil respirar y te dan ganas de arrancártelo.
Todos tenemos ojeras, la piel verdosa del encierro. Estamos mas gordos por comer de mas y no hacer casi ejercicio físico.
Cada vez que habla el presidente sentís rabia, impotencia, porque lo único que haces es alargar mas y mas esta prisión domiciliaria. mientras ves en las noticias que los ladrones de guante blanco que se afanaron medio país los sacan de las cárceles y los mandan a sus casas.
Los comercios cierran, las empresas se funden, las multinacionales se van del país y lo único que ves es gente desesperada que no saben como van a levantarse de esta bancarrota.
No se puede hablar con nadie. Tenes aquellos que culpan a este gobierno populista y dicen que esto es una jugada para hacer que quedemos todos en la pobreza y dependamos de sus planes sociales. Y tenes a los otros que dicen que esta crisis es mundial y que tenemos que agradecer que nos cuiden la salud.
Mis días son solamente trabajar y trabajar. De lunes a Viernes lo único que hago es planificar clases, armar presentaciones de powerpoint y hablarle a una pantalla con un software que en su versión gratuita te corta la conexión a los 40 minutos. La única forma de no tener que reiniciar las sesiones de clase es pagando 15 dolares mensuales. Con esta crisis y al precio que esta el dolar en Argentina es un precio demasiado elevado que no me puedo dar el lujo de pagar.
Suelo pasar hasta mas de 12 horas frente a una pantalla. Al final del día mis ojos están colorados y arden, mi espalda y mis hombros parecen una piedra, y mi humor no mejora. Frente al alumnado siempre esta el personaje del payasito que hace chistes e intenta que la clase sea amena, pero en verdad estoy hastiada de arrear a los que no encienden la cámara, los que no quieren hablar y creer que pueden hacer una clase de ingles por chat, a los que tienen una familia ruidosa incapaces de hacer silencio por 80 minutos y se filtran los berrinches de los hermanos, el perro que ladra, la madre con la licuadora, el abuelo mirando las noticias, la novia escuchando música...
Realmente no se cuando va a terminar esta pesadilla, tampoco me imagino que va a ser la nueva normalidad de la que todos hablan. Como sigue esta novela? Que va a pasar con los que perdieron su trabajo? Alguna vez volveremos a ser libres? Si desarrollan una vacuna, sera accesible para todos? Si el virus muta (porque los virus tienen la capacidad de mutar) volveremos a este encierro y locura?
Son muchas preguntas sin respuesta, es ira acumulada, impotencia, hastio, cansancio, agotamiento. Esto de sentirse preso sin haber cometido ningún crimen, estar castigados por nuestro bien. Esa es la nueva normalidad?
Dia 118 de cuarentena estricta... aqui estamos... mas pobres, mas gordos, destrozados psicologicamente, pero con la salud "intacta".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)