miércoles, 15 de julio de 2020

Cronicas de la cuarentena

Argentina, 15 de Julio del 2020

Día 118 de cuarentena estricta.

Ya es insoportable mantener esta cuarentena. Estamos hartos del encierro, de que te digan que solo podes salir a abastecerte de alimentos y solamente los días que te corresponde circular según la terminación de tu numero de documento de identidad.
Para ir a ver a mis padres tengo que tramitar un permiso especial y así y todo en cada control me siento como si estuviese haciendo algo ilegal.

 Tenemos que usar barbijos tapando nuestra nariz y boca, al hablar se condensa tu respiración dentro del tapabocas y se te moja la cara, se hace difícil respirar y te dan ganas de arrancártelo.
Todos tenemos ojeras, la piel verdosa del encierro. Estamos mas gordos por comer de mas y no hacer casi ejercicio físico.

Cada vez que habla el presidente sentís rabia, impotencia, porque lo único que haces es alargar mas y mas esta prisión domiciliaria. mientras ves en las noticias que los ladrones de guante blanco que se afanaron medio país los sacan de las cárceles y los mandan a sus casas.

Los comercios cierran, las empresas se funden, las multinacionales se van del país y lo único que ves es gente desesperada que no saben como van a levantarse de esta bancarrota.
No se puede hablar con nadie. Tenes aquellos que culpan a este gobierno populista y dicen que esto es una jugada para hacer que quedemos todos en la pobreza y dependamos de sus planes sociales. Y tenes a los otros que dicen que esta crisis es mundial y que tenemos que agradecer que nos cuiden la salud.

Mis días son solamente trabajar y trabajar. De lunes a Viernes lo único que hago es planificar clases, armar presentaciones de powerpoint y hablarle a una pantalla con un software que en su versión gratuita te corta la conexión a los 40 minutos. La única forma de no tener que reiniciar las sesiones de clase es pagando 15 dolares mensuales. Con esta crisis y al precio que esta el dolar en Argentina es un precio demasiado elevado que no me puedo dar el lujo de pagar.

Suelo pasar hasta mas de 12 horas frente a una pantalla. Al final del día mis ojos están colorados y arden, mi espalda y mis hombros parecen una piedra, y mi humor no mejora. Frente al alumnado siempre esta el personaje del payasito que hace chistes e intenta que la clase sea amena, pero en verdad estoy hastiada de arrear a los que no encienden la cámara, los que no quieren hablar y creer que pueden hacer una clase de ingles por chat, a los que tienen una familia ruidosa incapaces de hacer silencio por 80 minutos y se filtran los berrinches de los hermanos, el perro que ladra, la madre con la licuadora, el abuelo mirando las noticias, la novia escuchando música...

Realmente no se cuando va a terminar esta pesadilla, tampoco me imagino que va a ser la nueva normalidad de la que todos hablan. Como sigue esta novela? Que va a pasar con los que perdieron su trabajo? Alguna vez volveremos a ser libres? Si desarrollan una vacuna, sera accesible para todos? Si el virus muta (porque los virus tienen la capacidad de mutar) volveremos a este encierro y locura?
Son muchas preguntas sin respuesta, es ira acumulada, impotencia, hastio, cansancio, agotamiento. Esto de sentirse preso sin haber cometido ningún crimen, estar castigados por nuestro bien. Esa es la nueva normalidad?

Dia 118 de cuarentena estricta... aqui estamos... mas pobres, mas gordos, destrozados psicologicamente, pero con la salud "intacta".



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