sábado, 18 de agosto de 2012

No hay eco...


Apenas abri los ojos esta mañana me percate que mi voz no tiene eco.
Las palabras salen vacias y no encuentran respuesta a su mensaje.
Tampoco hay eco en el latir de mi corazón. Este late solito sin plegarse a la danza de su contrapunto humano.
Mis miradas se pierden vacias en el horizonte.
Mis manos retienen caricias. No tienen a quien regalarselas, asi como mi piel esta hambrienta de recibirlas.

Miro a mi alrededor y los muebles estaticos dibujan una sala  en penumbras. La luz que entra por la ventana juega a dar luces y sombras al paisaje hogareño. A lo lejos el tic tac de un reloj me acerca a la realidad de que el tiempo no se detiene.

Al compas del tic tac siento como mi pecho se estruja y dentro de mi cabeza escucho un llamado de auxilio desesperado que se pierde en una maraña de emociones porque no tiene ECO.

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