Un corazón sin dueño es como un caballo corriendo desbocado por la pradera, un barco flotando al garete y sin una brisa que agite sus velas.
Un corazón sin dueño es un jardin secreto que no tiene jardinero. Nadie ve florecer sus rosas y nadie se ocupa de liberarlo de las espinas.
Un corazòn sin dueño se debilita minuto a minuto, cada vez su latido se torna mas debil. Pierde fuerza y lozanìa.
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