jueves, 29 de marzo de 2018

Carta abierta a los hombres

Querido Hombre,
                             si, con H mayúscula, porque te respeto, te admiro y siento que eres una de las cosas mas lindas de la creación. Porque estas al mismo nivel que una tarde soleada de otoño, el murmullo del agua del río que se arremolina en la costa, porque tus brazos pueden ser tibios y protectores, tu voz hipnótica tiene efecto opiáceo en nuestros oídos, puedes despertar tempestades solo con tu perfume y derrumbar castillos con una sola palabra.

Querido hombre.... me gustaría saber que te esta pasando ultimamente. La razón de tus evasivas, que es lo que alimenta tu histeria. Quisiera saber la razón por la crees que todas las mujeres estamos listas para cortarte las alas, para coartar tu libertad, para aprisionarte y ahogarte en demandas. Quisiera que me des la oportunidad de mostrarte que nosotras también tenemos alitas y queremos volar sin restricciones entre sueños y proyectos, pero que al final del día siempre volvemos al nido. Quisiera poder mostrarte que se puede amar sin asfixiar, que los reproches y los caprichos no necesariamente son parte del amor, que uno puede ser verdadero a su esencia y no hay necesidad de mentir ni de usar mascaras.

Mi queridisimo hombre... esta bien que sientas inseguridades, esta bien que tengas dudas, esta bien que la tristeza te invada o que la incertidumbre te carcoma los nervios. Esta bien que llores, así sean lágrimas de impotencia, tristeza o soledad... Si te dejas abrazar y consolar no vas a ser menos hombre, al contrario, seras mas humano. Nadie espera que tengas la fortaleza de la roca, el temple del acero, la estampa de un corcel pura sangre o la vitalidad de un toro. No escondas tu corazón, no enmascares tus sentimientos, no te engañes a vos mismo. Tarde o temprano ansiaras tener con quien acurrucarte en ese nido que tanto empeño le has puesto en que se mantenga vacío.

Mi bello hombre... en la distancia veo con dolor la fachada que has construido. Soporto estoicamente cada uno de tus desaires que tan creativamente pones a mis pies a diario. Cada uno con diferente forma, cada uno con distinto nombre, cada uno mas punzante y gélido. Aun así, sigo considerandote bello y fascinante. Aun así cierro mis ojos y entre lágrimas esbozo una sonrisa al evocar tus abrazos, tus ardientes besos, tu voz musical con infinidad de tonos... Aun así cierro mis ojos pero mantengo abierto mi corazón y hago caso omiso a tus ausencias, a tus escapadas, a tus excusas, a tus desaires, a tus mentiras...

Querido hombre, tienes el poder de hacernos inmensamente felices o de bajarnos al quinto infierno en solo un segundo. No abuses de ese poder.
Tienes mucha importancia en nuestras vidas, pero no te olvides que no eres esencial, podemos prescindir de vos.
Tus encantos tienen efecto embriagador, pero nosotras tenemos el poder de desarrollar inmunidad a tu veneno con cada mordida que nos das.

Querido hombre, evalúa tu accionar y replanteate si en verdad quieres alejarnos de la manera que lo estas haciendo... te extraño... y estoy perdiendo la fe en ti. Vuelve... antes que sea demasiado tarde.

Una mujer desilusionada.

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